FARMACOS Y SEXUALIDAD
Recientemente se ha destacado en las planas de los diferentes periódicos las dificultades que aparentemente se han tenido con algunos medicamentos, situación que de ser cierta nos alarma, por las mortales consecuencias.
Aprovechamos esta situación para detallar algunos aspectos de los medicamentos y la sexualidad. Los fármacos que no están bien fabricados son peligrosos o dañinos, pero en general, todo medicamento encierra un peligro potencial.
Los fármacos pueden producir alteraciones en la respuesta sexual, como la disminución del deseo sexual, la pérdida de la lubricación, dificultades para conseguir o mantener la erección, alteraciones en la eyaculación, dolor o ardor con la penetración, alteraciones para conseguir el orgasmo, entre otros.
Desdichadamente en nuestro país se convirtió en una mala costumbre el despachar medicamentos sin el prospecto que indica los pormenores del fármaco, que incluye, desde luego, las posibles repercusiones sobre la sexualidad.
Hoy se sabe que la lista de medicamentos que pueden afectar negativamente la esfera sexual es enorme e incluye medicamentos para la presión arterial, los trastornos depresivos y ansiosos, problemas digestivos, la caída de cabello, los problemas prostáticos, por citar algunos.
La experiencia clínica nos indica que es poco frecuente que el costarricense comente con el médico los efectos secundarios de los medicamentos y menos aún cuando estos involucran el orbe sexual. Por el contrario, es común que el paciente oculte esas repercusiones por vergüenza y, sobre todo, porque desconoce que son provocadas por el tratamiento.
Desde luego, esto no es preocupante cuando hablamos de tratamientos transitorios, que al cabo de unos días o semanas el paciente dejará de utilizar. Sin embargo, en los pacientes con enfermedades crónicas que ameritan tratamiento de por vida, un efecto secundario de estos medicamentos puede acabar con la actividad sexual para siempre, con el consecuente deterioro del vínculo y el menoscabo en la autoestima.
Por eso, cuando se presenta un problema sexual, es fundamental acudir donde el profesional, acompañado con la lista de medicamentos que se está ingiriendo o que se han ingerido en los últimos seis meses, para así poder determinar el papel que juega en la disfunción sexual.