Los medios de comunicación nos informan, cada vez con mayor frecuencia, de serios eventos a lo largo y ancho del orbe, cada uno más fuerte, caótico y dañino que el anterior. No podemos pensar que es obra de la casualidad o de la mala suerte. Como especie, es fundamental que los seres humanos cambiemos nuestra actitud hacia el planeta o de nada nos servirá la sexualidad. No habrá especie que propagar ni tendrán dónde vivir.